Parece mentira. Ya pasaron 21 años desde aquel día en que los racinguistas defendieron "con uñas y dientes" la emblemática sede que posee el club en el barrio porteño de Villa del Parque. Era una época en la que Racing pasaba por una situacíón delicada, angustiante, con riesgo existencial, y la gente, esos hinchas que llevan al club en la sangre, esos que no pueden concebir su vida si no está Racing, hicieron una enorme contribución a que Racing tenga vida y se haya podido llegar a un presente del que todos tenemos ques estar orgullosos.

